Consentimiento
El consentimiento es el acuerdo libre, informado, específico y reversible de cada persona para una actividad concreta. Debe existir antes y mantenerse durante la interacción. El silencio, no resistirse, estar en pareja o acudir a un evento no sustituyen ese acuerdo.
Qué hace válido un sí
Planned Parenthood, en su guía de consentimiento, lo describe como libre, reversible, informado, entusiasta y específico. Una aceptación obtenida mediante presión no cumple ese marco. Aceptar una actividad no concede permiso para otras ni obliga a continuar.
Cada participante decide por sí mismo. Una pareja puede acordar qué desea explorar, pero nadie autoriza el cuerpo del otro. Las personas invitadas tienen la misma capacidad de poner límites y de retirarse.
Qué significa consentimiento entusiasta
La expresión subraya que debe haber una decisión positiva de participar, en vez de avanzar mientras nadie se oponga. No exige sonreír, actuar con efusividad ni demostrar deseo de una forma determinada. Las personas expresan interés de maneras distintas; lo necesario es claridad, libertad y capacidad de decidir.
Pregunta de forma comprensible y deja espacio real para rechazar. Si hay inmovilidad, confusión, duda o una respuesta que no entiendes, detente y aclara. El lenguaje corporal puede alertar de incomodidad, pero no reemplaza un permiso específico.
Cuando se retira o no puede darse
Un «ya no», «para» o señal acordada detiene la actividad. No hace falta completar lo empezado, explicar el motivo o compensar a nadie. Si alguien está dormido o demasiado afectado por sustancias para decidir, no puedes obtener su consentimiento.
Tampoco conviertas la conversación en insistencia. Preguntar una y otra vez después de una negativa introduce presión. La guía para decir no explica cómo recibir la respuesta sin castigar a quien la dio.
Preguntas frecuentes
¿Debo usar una palabra de seguridad para detenerme?
No. Una palabra acordada puede ayudar, pero cualquier petición de parar debe respetarse. Si no recuerdas la señal, decir «alto» o apartarte basta para exigir una pausa. Quien participa debe atender también a señales de malestar, sin esperar una contraseña.
¿Un permiso anterior sirve para otro encuentro?
No automáticamente. El contexto, el deseo y los límites pueden cambiar. Antes de repetir, confirma qué quiere cada persona ahora. Un acuerdo de pareja o una experiencia previa orientan la conversación, pero no reemplazan el consentimiento actual de cada participante.
En México
Antifaz utiliza este marco como criterio editorial para los encuentros de adultos. No es una conclusión jurídica sobre un caso concreto. Ante violencia o coacción, prioriza salir de la situación y buscar ayuda; una discusión sobre etiquetas no debe retrasar el cuidado.